LALE CUBINO, PEDRO DELGADO y el “agua milagrosa” – LUZ ARDIDEN. Tour de Francia 1988.

LALE CUBINO, PEDRO DELGADO y el “agua milagrosa” – LUZ ARDIDEN. Tour de Francia 1988. con Ciclistas épicos





Fuente: Canal Youtube Ciclistas épicos: LALE CUBINO, PEDRO DELGADO y el “agua milagrosa” – LUZ ARDIDEN. Tour de Francia 1988.

Video LALE CUBINO, PEDRO DELGADO y el “agua milagrosa” – LUZ ARDIDEN. Tour de Francia 1988. con Ciclistas épicos




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LALE CUBINO, PEDRO DELGADO y el “agua milagrosa” – LUZ ARDIDEN. Tour de Francia 1988.



El Tour de Francia de 1988 fue una edición legendaria que estuvo marcada por la ausencia de grandes nombres como Stephen Roche y Greg LeMond, lo que generó una expectativa extraordinaria en el mundo del ciclismo. La competencia se presentaba como una de las más abiertas de los últimos años, lo que sin duda aumentaba la emoción entre los aficionados y la prensa. Además, la organización decidió diseñar un recorrido más corto con la esperanza de aumentar la velocidad de los corredores y, por ende, el espectáculo.

Los grandes favoritos para la victoria final eran el español Pedro Delgado, el colombiano Lucho Herrera, el canadiense Steve Bauer, el estadounidense Andy Hampsten, y los franceses Charly Mottet y Bernard Hinault. La primera semana del Tour sirvió para descartar a los primeros favoritos, destacando la baja forma de los franceses Mottet y Hinault, así como la del irlandés Sean Kelly.

El Tour llegó a la Cordillera alpina con Steve Bauer como líder, pero en la etapa de Alpe d’Huez, Pedro Delgado se enfundó el jersey amarillo, demostrando su excelente forma física. Esto lo refrendó al día siguiente al vencer en la contrarreloj de Villar de Lans, dejando al siguiente clasificado, el holandés del PDM, Steven Rooks, casi 3 minutos atrás en la clasificación general.

La etapa reina de la edición de 1988 del Tour de Francia, que constaba de poco más de 190 kilómetros, sería un desafío formidable para los corredores. Durante esta etapa, Delgado mantuvo el control de la carrera, resistiendo los ataques de los colombianos Herrera y Parra, así como los intentos de los corredores del equipo PDM, como el holandés Gert-Jan Theunisse. En ese momento, el corredor Laudelino Cubino saltó del grupo de favoritos y se marchó hacia delante en busca de los escapados.

Cubino, un corredor valiente, abrió camino con determinación y escaló el mítico Tourmalet en primera posición, cruzando la cima antes que nadie. Este esfuerzo le valió una victoria épica en la montaña de los españoles. A pesar de la dificultad del recorrido y la dura competencia, Cubino demostró su valentía y resistencia, asegurando un lugar en la historia del Tour de Francia.

La hazaña de Cubino fue una demostración de la destreza y el coraje necesarios para competir en uno de los eventos más desafiantes del ciclismo mundial. Su victoria en el Tourmalet quedará para siempre en la memoria de los aficionados al ciclismo y en los anales de la historia del Tour de Francia.

En el descenso de la luz arriben, el corredor del equipo BH recogió varios periódicos antes de continuar con su ascensión legendaria. A pesar de la fatiga acumulada, Cubino logró cruzar la cima en primera posición, agregando su nombre a la lista de corredores que han vencido en el Giro, el Tour y la Vuelta a España. Este logro lo convirtió en uno de los grandes nombres del ciclismo durante esa época.

Por su parte, Pedro Delgado, mantuvo su lucha por la general, enfrentando un momento divertido cuando un aficionado le echó agua en la cabeza, provocando su reacción furiosa y un desmarque con mucha fuerza. Delgado se mantuvo en la lucha, llegando tercero a más de 6 minutos del vencedor en el Tour de Francia de 1988, sentenciando así su victoria en el evento ciclístico más importante del mundo, convirtiéndose en el tercer español en coronarse como rey del Tour en los Campos Elíseos de París.

En resumen, el Tour de Francia de 1988 fue una edición emocionante y llena de sorpresas, donde corredores como Laudelino Cubino y Pedro Delgado escribieron nuevas páginas en la historia del ciclismo. Sus hazañas y logros en las etapas míticas como el Tourmalet y la luz arriben destacan la grandeza y la emoción que rodea a esta competición legendaria.